lunes, 16 de febrero de 2009

El 13% del PIB mundial está en paraísos fiscales

El diccionario de la Real Academia Española habla de blanquear como la acción de “ajustar a la legalidad fiscal el dinero procedente de negocios delictivos o injustificables”. La definición legal lo califica como la “adquisición, utilización, conversión o transmisión de bienes procedentes de actividades delictivas”. Blanquear dinero procedente de actividades ilegales es la actividad más destacada de unos 48 países en todo el mundo, los denominados paraísos fiscales. Territorios repartidos por los cinco continentes que, además de carecer de tasas tributarias, ocultan o dificultan el control a las autoridades financieras, según un estudio del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).

Solo en Europa, existen 10 paraísos fiscales, algunos tan conocidos como Mónaco, Luxenburgo o la Isla de Man, y otros tan conocidos y mucho más cercanos como Gibraltar. En estos paraísos fiscales se calcula, según los datos manejados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que se encuentra depositado alrededor del 13% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, una cifra que la organización cuantifica entre los 5 y los 7 billones de dólares.

Un estudio de Merrill Lynch asegura, por su parte, que en los paraísos fiscales de todo el mundo existen actualmente depósitos por valor de casi 6 billones de dólares, una cantidad equivalente a casi un tercio de los activos colocados en el mundo por las fortunas particulares. Otras estimaciones, como la del Fondo Monetario Internacional (FMI) lo sitúan en una cuarta parte de la riqueza mundial. Sólo en las Islas Caimán, consideradas como la quinta potencia financiera mundial, hay más de 570 bancos con depósitos superiores a los 500.000 millones de dólares, muchos de ellos pertenecientes a sociedades que en estos territorios encuentran el anonimato para blanquear sus fondos procedentes de algún tipo de actividad delictiva.

En todo el mundo, según Gestha, se blanquean cada año alrededor de 600.000 millones de dólares, capital proveniente en su mayoría de negocios como el narcotráfico, la trata de blancas o el tráfico de armas. La misma cantidad desparece anualmente de las arcas públicas en los países occidentales.

LUCHA COMUNITARIA

En 2000, la OCDE identificó un total de 35 países y territorios que, a su juicio, merecían la consideración de paraísos fiscales. En ella se encontraban nombres tan familiares para España como Andorra o Gibraltar, y otros más lejanos como las Bahamas, Barbados, Seychelles o Liberia. Todos ellos fueron conminados por la OCDE a comprometerse a eliminar sus prácticas fiscales lesivas en el plazo de dos años. Transcurrido ese plazo, solo siete territorios rechazaron este compromiso y son considerados desde entonces “no cooperadores” contra el fraude fiscal: Andorra, Mónaco, Liberia, Liechtenstein, Nauru, Islas Marshall y Vanautu.

Para Gestha, las medidas de los organismos monetarios son insuficientes para terminar con los paraísos fiscales y el blanqueo de dinero. Para solucionar esta problemática, que mueve miles de millones de dólares, los técnicos de Hacienda apostaron por la unión entre países, a nivel mundial. “De no ser así es imposible, porque hoy cualquiera puede, desde su casa, hacer trasferencias desde España a las Caimán sin más requerimientos”, aseguraron.

Ana Camiño. Xornal de Galicia