sábado, 24 de abril de 2010

ECOFIN contra Europa y su ciudadanía

Comunicado de ATTAC España sobre la reunión del ECOFIN en Madrid

Los ministros de economía y finanzas europeos que conforman el ECOFIN, reunidos en Madrid el pasado 17 de Abril, han demostrado una vez más la inutilidad de la Europa neoliberal para defender a su ciudadanía de los efectos letales que sufren por la crisis del capitalismo financiero agudizado ahora con los ataques de este especulando contra el euro. Ataque que se ha recrudecido a partir del lunes siguiente.

Intranquilos y asustados por la nube proveniente de Islandia los ministros/ as del ECOFIN han quedado bloqueados en la toma de decisiones, que ya son imperiosamente urgentes. La ciudadanía islandesa se ha negado a pagar las deudas contraídas por los directivos financieros y especuladores de sus bancos privados. Ante las amenazas del FMI y de los Fondos de Inversión radicados en Londres, que no pueden permitirse que el ejemplo se propague, la ciudadanía islandesa manifestó su oposición mayoritariamente en referéndum a acatar los dictámenes dictatoriales de los denominados mercados financieros internacionales, que no son sino apenas cuarenta personas en todo el mundo y sus acólitos. La verdadera razón de la parálisis de la UE a la hora de tomar decisiones en la regulación del sistema financiero son los vetos y resistencias de los poderes financieros, la City de Londres pero no sólo ella, y las necesarias complicidades políticas de todos los Gobiernos europeos, manifiestamente descarada en el caso del gobierno británico.

El bloqueo a su integración en la UE y la negación a refinanciar sus créditos ha sido respondido desde la isla con la nube negra volcánica que ha bloqueado el transporte aéreo de gran parte del centro y norte de Europa, como si la propia geología de la isla quisiese manifestar su alianza solidaria con sus pobladores cuando estos defienden su dignidad.

Y es que la ciudadanía y los mercados financieros especulativos libramos una pugna que definirá quién mandará en el sistema económico, social y político que emergerá tras la crisis. Si en esta pugna los gobiernos democráticos no se ponen del lado de su ciudadanía supeditando y regulando el mercado financiero a esos mismos gobiernos democráticos, los ciudadanos les daremos la espalda.

Ante la catástrofe causada por el desgobierno de la globalización económica y financiera los líderes del G 20 se comprometieron a establecer las bases de un nuevo orden mundial en el que la política debía recuperar su lugar perdido. La Comisión Europea y los gobiernos de la UE han sido incapaces de imponerse a las presiones de los grandes lobbies financieros. Primero fue la eliminación de la agenda del ECOFIN de la directiva de la Comisión Europea para regular los Fondos de Inversión (hedge funds). Ahora en Madrid han sido incapaces de aprobar la propuesta nada progresista que impulsaba el comisario de Mercado Interior y Servicios, Michel Barnier, de imponer una tasa para constituir fondos específicos para afrontar futuras crisis financieras, al estilo del Fondo de Garantía de Depósitos que ya funciona en España. Sólo han conseguido hacer declaraciones vacías que en el futuro será la banca y no los contribuyentes quienes deberán asumir íntegramente los costes de las crisis financieras.

Mientras tanto más de siete millones de europeos/as se han visto arrojados al desempleo desde que se reunió por primera vez el G 20 en Washington. Las pequeñas y medianas empresas padecen la asfixia financiera por la restricción y encarecimiento del crédito. Los contratos hipotecarios en manos de la banca afloran las estafas que lo acompañaban en forma de derivados financieros, que arruinan a los ingenuos firmantes. Los agricultores y ganaderos abandonados a su suerte desaparecen ante la falta de viabilidad de sus explotaciones. La juventud ve frustrado sus proyectos vitales. Y los Estados ven aumentar su déficit fiscal que ponen en peligro sus estados de bienestar.

La semana anterior los bancos europeos y el Gobernador del BCE, muy sensible a las demandas de la banca, advertían cínicamente que un impuesto a la banca reduciría los créditos a empresas y familias, ralentizando el crecimiento y la recuperación económica.

Mienten una vez más. Como demuestran todos los países que han combatido con éxito la actual crisis, son los bancos públicos, la regulación y control político de su sistema financiero e, incluso, un impuesto a la especulación financiera como el vigente en Brasil del 2% lo que explica su escasa incidencia y rápida recuperación.

El caso más llamativo, por darse dentro de EE UU y poder ser comparado con los demás Estados de la Unión, y al que nunca se refieren, es Dakota del Norte cuyo Banco Estatal se financia con impuestos y tasas estatales, tiene prohibido en su Estatuto fundacional realizar inversiones especulativas, y exige realizar inversiones en territorio del propio Estado. Ha sido uno de los más solventes de EE UU, previno la burbuja inmobiliaria y es el responsable de que su ciudadanía y empresas no hayan sufrido la escasez de crédito que si han sufrido en los demás Estados de EE UU.

ATTAC España manifiesta su estupor e indignación ante esta cobardía e incapacidad de sus responsables económicos. La política miope e insolidaria de Merkel y Sarkozy de re-nacionalizar y reducir la política europea lleva a la desaparición del euro, al descrédito de Europa como actor político internacional, y a la miseria y ruina a su ciudadanía y empresas.

ATTAC España denuncia que las consecuencias de la crisis generada por las prácticas fraudulentas de los bancos privados la estamos pagando la ciudadanía, mientras que al regalarles dinero público a los especuladores nuestros dirigentes han permitido que nos estafen a todos y se fortalezcan hasta el punto de llegar ahora a amenazarnos y extorsionarnos. Había que salvar el sistema financiero, pero no al privado ni a los delincuentes. Era y es la oportunidad de volver a crear un fuerte sistema financiero público.

ATTAC España advierte que los planes de austeridad no es el camino. Nos envolverán en una espiral de más miseria.

El establecimiento de un impuesto a las transacciones financieras especulativas verdaderamente disuasivo contra esta, siguiendo el ejemplo de Brasil, el control real de toda transacción con los Paraísos Fiscales, una política firme de lucha contra la economía sumergida y delictiva, unida con una política de más Europa política y social y fuerte política de renta que creen demanda en el mercado interior es el camino para atajar el déficit fiscal de los Estados, y encauzar la salida de la crisis para las personas, enfrentándose con un mínimo de posibilidades de éxito a los especuladores internacionales.