sábado, 16 de abril de 2011

Robin de los bosques o la justicia fiscal

Ante el próximo G20, se está haciendo una movilización muy importante tratando de que, a efectos de ordenar el sistema financiero, controlarlo y además obtener fondos para mantener los sistemas sociales y poder luchar contra la pobreza y el cambio climático etc., se impongan unos impuestos sobre las transacciones especulativas financieras de dinero, que ni tributan, ni aportan nada a la sociedad, salvo beneficios a bancos y especuladores. Hablando muy claro, los ricos del mundo y los grandes fondos de inversión, no pagan impuestos.

Estamos pues ante un acto de injusticia y de insolidaridad, que hay que remediar y ponerle coto. Pero también proponemos una solución alternativa, real y posible a la crisis económica mundial. Los bancos y los financieros son los que han provocado esta crisis, que tanto paro, quiebras y ruina está produciendo sobre todo en Occidente y en el mundo empobrecido. Los ITF, basados en la filosofía y la propuesta de Tasa Tobin, pretenden regular y controlar los flujos de capital, además de recaudar. Por eso tienen tantos enemigos, en especial entre todos los poderosos.

Dicho esto, y teniendo en cuenta que esta campaña es muy amplia y plural, hay que aclarar que, en opinión de ATTAC y la mía propia, aplicar un impuesto a los capitales transnacionales y no suprimir a la vez los Paraísos Fiscales, es como meter agua en un cesto. No podemos poner un impuesto en marcha y además dejar una espita para que bancos y fondos de inversión burlen la fiscalidad a través de los citados territorios fuera de control.

Los Paraísos Fiscales son el verdadero cáncer del sistema-mundo económico, y de hecho la mayoría de los bancos privados tienen en ellos sucursales o segundas marcas. Así pues ITF y la no supresión de estos territorios piratas son incompatibles. Entiendo que esto hay que dejarlo claro, o bien se perderán muchos posibles ingresos.

ATTAC, que lleva ya años en esto -de hecho, comenzó esta lucha- lo debe decir alto y claro y, al menos personalmente, deseo clarificar que esta campaña no tiene como objetivo robar a los ricos para dárselo a los pobres cual Robin Hood: es impedir que los ricos sigan robando a los pobres, a las clases populares y a la sociedad en su conjunto al no pagar impuestos, y por tanto no contribuir a mantener los estados sociales y/o del bienestar, a la lucha contra el hambre y la pobreza, al desarrollo sustentable y posible, y a la defensa de la madre tierra.

Las finanzas son el corazón del sistema y por tanto hay que controlarlas por el bien común y para lograr otro mundo. Las finanzas además deben estar al servicio de la economía productiva, y no ser un fin en sí mismas. Por todo eso, ATTAC reclama la socialización o democratización de la banca y su control público. Por eso ATTAC exige la justicia fiscal global y también acabar con la pobreza, pero con toda la pobreza, esté donde esté.

Carlos Martínez – Presidente de ATTAC España.