jueves, 30 de junio de 2011

Nuestro objetivo prioritario: cuestionar la deuda

Comienza semana con las habituales zanahorias que nos distraen como a los conejos encarrilados en busca de una presa que jamás alcanzarán por mucho que corran. Con temores que nos reflejan en espejos ajenos para que seamos dóciles y cumplidores como manda la UE. Y el FMI. Y el BCE que ya directamente coloca al frente del Banco Central Europeo a un ex empleado de Goldman Sachs.

Sube el PP en las encuestas mientras ya no oculta sus intenciones. Rajoy encarga a FAES un informe sobre la viabilidad del “copago” sanitario. Re-pago, ya pagamos la sanidad con nuestros impuestos. Y se consagra que será el lobby ultraneoliberal FAES quien nos va a gobernar si Rajoy llega a la Moncloa. Persistir y agrandar el error, para entendernos.

Con buena vista y paciencia se puede, sin embargo, encontrar la aguja en el pajar: nos aguarda semana de infarto porque los especuladores van a por nuestra deuda, elevando la prima de riesgo. Aunque no sé si es información o más invitación al sometimiento.

Los griegos andan buscando ellos solos solución a sus graves problemas, al margen de políticos y voceros mediáticos. El documental “Deudocracia” nos cuenta varios detalles. Los que un periodismo riguroso y cumpliendo su espíritu de servicio a la sociedad debería priorizar para que fuera absolutamente visible.

Van a auditar su deuda. Quien la contrajo, en qué condiciones. Hay precedentes -los he comprobado-. EEUU esgrimió el concepto de “deuda odiosa” vigente en el derecho internacional para no pagar a España precisamente cuando la guerra de Cuba. Lo cierto es que sí, parece incongruente exprimir a la sociedad para pagar a los prestasmistas cuando ese contrato lo suscriben los gobernantes al margen de la población. Si se trata de privar a alguien del dinero que exige, o de reducirlo ¿Por qué están eligiendo los gobernantes a los bancos en lugar de a sus ciudadanos?

Así se define la Deuda Odiosa:

“Las deudas odiosas son aquellas contraídas en contra de los intereses de la población de un país, sin el consentimiento de los ciudadanos y con pleno conocimiento por parte de los acreedores. De esta forma, estas deudas no pueden hacerse valer contra un estado deudor.”

América Latina padeció ya nuestro calvario, en lo que llaman la “década pérdida”, de la que ha comenzado a recuperarse. ¿Cómo? Aventando al FMI y sus políticas neoliberales, las mismas que de la mano con esta organización, aplica la UE.

Argentina que fue uno de los países que más padeció, llegó a sufrir el “corralito”: la congelación de los bienes personales de los ciudadanos. En 2001, la revuelta social consigue que el presidente De la Rúa huya del país en helicóptero.

Más interesante aún es el caso de Ecuador. El actual presidente Rafael Correa, ejerció un derecho muy poco habitual en política: dimitió cuando el FMI y el Banco Mundial presionaban. Y regresó en loor de multitudes -pero eso sí sin partido político, populista-. Una de sus primeras decisiones fue expulsar al representante del Banco Mundial y pedir a la delegación del FMI que saliese de las instalaciones del Banco Central. Uno de estos funcionarios encontró un nuevo destino: Grecia.

Ecuador auditó su deuda. Se analizaron todos los contratos de deuda desde 1956 a 2006. Se examinaron la deuda en bonos, la deuda con el FMI, con el Banco Mundial y otras organizaciones internacionales. El Comité descubrió que una gran parte de la deuda era ilegítima y el gobierno declaró el cese de los pagos del 70% de la deuda de Ecuador. Con alguna estratagema, bien es verdad.

En esta tarea están embarcados ahora los ciudadanos griegos, soñando también en helicópteros. Ése debe ser también el camino de todos los ciudadanos abandonados por los poderes públicos. ¿Más PP ultraFAES? ¿Más temblores porque sube la prima de riesgo? ¿Más concesiones y recortes sociales para pagar una deuda contra la población?

Porque ¿Qué deuda tenemos? ¿Hemos de pagar los fastos de Gallardón, por ejemplo, en su aventura de las Olimpiadas en las que gastó para nada un dineral? ¿Su M30? ¿El circuíto de F1 de Valencia? ¿Los robos de los corruptos políticos? ¿El despilfarro? ¿Algunas arbitrarias subvenciones? Yo ya digo que no.

Aprenda el PSOE en el gobierno a decir no también, a pensar en sus ciudadanos. Otros lo han hecho. Algunos países de América Latina han tardado dos décadas en recuperarse de la apisonadora neoliberal. Si bien algunos de sus políticos no terminan de abandonar por completo la senda machaconamente sugerida: presunto “libre mercado”, docilidad. Aprenda y aprendamos todos porque, eso sí, la abdicación de la Política conduce al populismo que no deja de tener sus defectos. Muchos. Nos sitúan entre la espada y la pared. Hay otras vías.

Auditar la deuda. Ése es el camino. Para empezar.

Rosa Mª Artal

El Periscopio