sábado, 30 de julio de 2011

¿Quiénes son los dueños de las agencias de ráting?

Las grandes agencias de ráting, sobre las que recaen duras críticas por su papel en la crisis de la deuda, comparten entre sus accionistas a las grandes gestoras de fondos. El debate respecto a su futuro está sobre la mesa.

Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch levantan numerosas suspicacias en el Viejo Continente. José Manuel Durao Barroso les acusa de tener un sesgo antieuropeo, mientras que Herman Van Rompuy considera necesario romper su oligopolio y Angela Merkel reclama la creación de una agencia europea de calificación. Estas críticas sólo fueron contestadas por el principal accionista de Fitch, el francés Marc Ladreit de Lacharrière.

Moody’s y Standard & Poor’s dieron la callada por respuesta. Como primer paso, el alemán Deutsche Bank, el italiano UniCredit y Morgan Stanley respaldan ya el liderazgo para una agencia europea de ráting. En España, surgen las voces a favor de la creación de una agencia española que participe en el proyecto europeo.

Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch son las tres grandes agencias de ráting globales. Esta afirmación es especialmente cierta para las dos primeras y se puede aplicar, aunque en menor medida, a la tercera. Sus calificaciones de riesgo de los Estados soberanos y de los emisores corporativos marcan el día a día de los mercados financieros. Tanto que los nombres de estas tres empresas son ahora, en un mundo acosado por una grave crisis económica, vocablos de uso común. Pero ¿Quiénes son sus accionistas? ¿Quién manda en las tres grandes agencias de ráting?

Un rasgo común de todas ellas es que sus accionistas de referencia entroncan directamente con la industria financiera y concretamente con la gestión de activos. Es más, muchos de ellos son usuarios de las calificaciones de las agencias de las cuales poseen importantes paquetes de acciones. De hecho una buena parte de ellos promueven fondos de inversión.

Todos ellos con su ráting aparejado, lo que en sí mismo es un paso obligado para que sus inversores objetivo puedan adquirir participaciones. Otro aspecto relevante es la coincidencia de algunos de estos gestores de activos en el capital de Moody’s y de la editora McGraw Hill, la propietaria de Standard & Poor’s. Distinta es la situación en Fitch, cuyo capital se reparte entre el grupo francés Fimalac (60%) y la corporación Hearst (40%).

Moody’s

Moody´s Corporation (MCO) cotiza en la bolsa de Nueva York y sus diez primeros accionistas concentran el 53,5% del capital. Destacan especialmente dos de ellos: Berkshire Hathaway y The Capital Group. El primero de ellos es el conglomerado financiero que lidera el conocido gurú y financiero Warren Buffet.

Llegó a tener hasta un 20% del capital, pero ahora está en retirada con una participación a la fecha del 12,47%. Parece ser que el llamado por sus admiradores “oráculo de Omaha” se sintió muy incómodo (por las repercusiones en sus otras actividades) al haber sido citado por el Congreso de Estados Unidos. Se le convocó para testificar sobre los fallos de las agencias de calificación en la evaluación de riesgos antes del estallido de la crisis subprime en agosto de 2007. The Capital Group, directamente o a través de varios de sus fondos, es actualmente el mayor accionista de Moody’s.

No en vano posee el 16,4% de las acciones, aunque puede concentrar más derechos de voto si agrupa otras participaciones de varios de los fondos que promueve, entre ellos los de American Fund. Fue fundada en 1931, tiene su sede en Los Ángeles y declara gestionar en torno a un billón de dólares.

Otros miembros de la industria financiera con participaciones relevantes en el capital de Moody’s son: T Rowe Price (5,95%) fundada en 1937, con sede en Baltimore y con activos en gestión por 510.000 millones de dólares; Value Act (3,63%) fundada en 2000, con sede en San Francisco y Boston y con una cartera de 5.000 millones de dólares; Vanguard Group (3,36%) fundada en 1975, con sede en Valley Forge y 1,6 billones de dólares en cartera; State Street (3,36%), un hólding de servicios financieros con sede en Boston que tiene su origen en uno de los bancos más veteranos de EEUU y que declara gestionar (2,1 billones) de dólares; BlakcRock (3,28%) con sede en Nueva York, fundado en 1988 y considerado uno de los mayores (si no el mayor) gestor de activos del mundo con una cartera de 3,65 billones de dólares; Neuberger Berman (2,86%) fundado en 1939, con sede en Nueva York y cerca de 200.000 millones de dólares en gestión; Invesco (2,55%) fundado en 1997, con sede en Atlanta y con una cartera de 617.000 millones de dólares.

Standard & Poor’s

A diferencia de Moody’s Standard & Poor’s (S&P) no cotiza. Sí lo hace, en la bolsa de Nueva York, su propietario el grupo editorial McGraw Hill. Es ahí donde se encuentran algunas coincidencias con su máximo competidor. De hecho tienen varios accionistas comunes. Estos son: The Capital Group (12,31%); State Street (4,34%); Vanguard Group (3,84%); BlackRock (3,84%) y T Rowe Price (3,32%).

Otros miembros de la industria financiera que se encuentran entre los diez primeros accionistas de McGraw Hill son: OppenheimerFunds (3,38%) fundada en 1960, con sede en Nueva York y que pertenece al grupo asegurador MassMutual Finantial; Dodge Cox (2,35%) fundada en 1930, con sede en San Francisco; Fiduciary Management (2,05%) fundada en 1980, con sede en Milwaukee y 12.300 millones de dólares en gestión; Independent Franchise Partners (1,37%) fundada en 1996, con sede en Londres y con una cartera de 5.100 millones de dólares. La lista de los diez principales accionistas de McGraw Hill que concentra el 39,49% del capital la cierra el fondo de pensiones de los maestros de Ontario (Canadá) con una participación del 1,94%.

Fitch

La tercera gran agencia de ráting global, aunque a gran distancia de sus dos principales competidores es Fitch. Se trata de una compañía con doble sede (en Nueva York y en Londres) que reclama tener un carácter europeo. Su capital se lo reparten la francesa Fimalac (60%) y The Hearst Corporation.

La primera la fundó en 1991 el francés Marc Ladreit de Laccharière, uno de los empresarios franceses más discretos e influyentes. Cotiza en la bolsa de París y su fundador posee cerca de un 80% del capital. Fimalac, que entre otras inversiones es propietario del grupo Sofres, inició su andadura en el mundo de las calificaciones en 1993.

Lo hizo al adquirir una pequeña casa de ráting londinense llamada IBCA. En 1996 compró otra agencia de calificaciones especializada en el mundo del seguro llamada Quest, que integró en IBCA. Finalmente en 1997 pasó a controlar la norteamericana Fitch´s Investor Services, que absorbió IBCA. En esta aventura le acompañó el grupo editorial Hearst, cuyo capital controla en su totalidad los descendientes de William Randolf Hearst.

Ángel Boixadós
Expansión

http://www.expansion.com/2011/07/28/empresas/banca/1311889721.html?a=c6f26bf17f37156342d466333f87fea2&t=1312024807