martes, 3 de abril de 2012

A quien interesan las fusiones bancarias que han fomentado, tanto el PP, como el PSOE?

Nos encontramos con una situación inaudita en el sistema financiero español, dado que como solución a las entidades financieras que no cumplen las normas sucesivas de mayor solvencia, que van instaurando tanto la UE (normalmente realizadas a medida de Alemania y en perjuicio de las entidades Españolas dado que no computan como recursos propios las provisiones genéricas españolas y otra normativas que fortalecen más a las entidades españolas en referente a las europeas), como el gobierno español.
 
Como consecuencia de este aluvión de nuevas normativas, se producen intervenciones del Banco de España o negociaciones de urgencia para cumplir dichos requisitos, con el objetivo de mejorar las concesiones de crédito. Dado que según los creyentes de esta teoría si saneamos rápidamente los bancos, pronto volverán los “Mercados” a resucitar la liquidez de nuestro país.

Esta afirmación en mi opinión es falsa, dado que los Mercados nos ven más como riesgo país y no analizan las características peculiares del mercado financiero español, de hecho las entidades financieras españolas se encuentran mejor que las alemanas, pero estas últimas tienen menos problemas para financiarse dada la “Solvencia País de Alemania”.

Pero veamos si estas operaciones interesan a las mismas entidades financieras: En principio si la solapación de oficinas es mínima es evidente que puede ser una gran oportunidad, para las entidades con más poder financiero. Sin embargo las solapaciones de oficinas suelen ser bastante significativas casi siempre y están alcanzando niveles superiores al 20%. Lo que ocurre es que conforme van añadiéndose más entidades en la lista de venta, mayores son las solapaciones y menor el interés de otras entidades financieras, con lo que las ayudas públicas que piden son cada vez superiores.

Evidentemente los grandes perjudicados son los trabajadores del sector, que ven como se les obliga a pre-jubilarse o directamente son despedidos, con lo cual perjudican aún más la enorme cifra de parados.

Finalmente estamos los clientes: Evidentemente, si se reduce la oferta de entidades financieras, las condiciones financieras, no hay que ser un adivino, van a ser más duras, con lo que como clientes vamos a pagar mas comisiones, más elevadas, mayores tipos de interés y vamos a tener más difícil la concesión de créditos.

¿Qué alternativas se podían plantear?

Creo que es perfectamente factible intervenir los consejos de Administración y gestionar de forma coherente las entidades para que no se reduzca la competencia, para incentivar la mejora de concesión del crédito y dejar pasar un tiempo prudencial ,  para en cuanto mejoren las condiciones de mercado poder adjudicar la entidad, dando prioridad al criterio de mantenimiento de empleo y complementariedad de las entidades y no al precio. El coste debe entrar en un segundo plano que debe pagar (hasta ahora en casi todos los casos ha sido así) el Fondo de Garantía de Depósitos, es decir las entidades financieras (y no el Estado).

¿Que debería  haberse realizado, y no se han atrevido a realizar las autoridades españolas, europeas y de EEUU?.

Intervenir todos los Consejos de Administración que han necesitado fondos públicos (En España FROB). Si piden ayudas al Estado, deben tener unas consecuencias importantes en su dirección.
 
Marcos Cantó. Economista
www.grisons.es