sábado, 8 de diciembre de 2012

La misteriosa caída de la inflación en noviembre

A finales de la semana pasada el gobierno anunció que este año no revalorizaría las pensiones más allá del 1% que ya se había aplicado. El anuncio coincidía con la publicación de nuevos datos del INE que indicaban una bajada muy notable en el incremento interanual del IPC que pasaba del 3.5% en octubre al 2.9% en noviembre. La segunda mayor bajada en un mes de noviembre desde 1986. Con ello, el poder adquisitivo de los pensionistas disminuye ostensiblemente, pero notablemente menos que lo que hubiera ocurrido sin esta importante bajada de última hora.

¿A qué se debe la notable caída del IPC de noviembre? Como señala el informe del INE, la caída “es consecuencia, principalmente, de la bajada de los precios de los carburantes y lubricantes.” La siguiente pregunta natural es: ¿a qué se debe esta notable caída del precio de los carburantes y lubricantes? La prensa ha sugerido dos factores fundamentales para entender dicha caída (véase por ejemplo este artículo en El País). Por un lado, los precios internacionales de estos bienes se han reducido notablemente en las últimas semanas y por tanto es normal que los precios de venta hayan bajado también en España. Por otro lado, también se ha especulado con la posibilidad de que, anticipando el anuncio de la no revalorización de las pensiones, el gobierno de Rajoy hubiese presionado a las petroleras para que redujeran sus márgenes para así amortiguar el efecto de la no revaluación sobre el poder adquisitivo de los pensionistas.

En esta breve nota, mostraremos una serie de gráficos que quizás ayudarán a entender mejor la importancia relativa de estos dos factores. Nuestra metodología es muy sencilla y consiste en una simple comparación de la evolución del precio de algunos carburantes en España en relación con los precios en otros países.

El  gráfico 1 muestra el incremento interanual (de finales de noviembre del 2011 a finales de noviembre de 2012) en el precio de dos tipos de carburantes: la gasolina Euro-Super 95 y la gasolina Diesel. Trabajamos con precios netos de impuestos y por tanto su variación entre países no se puede explicar por diferencias impositivas entre los mismos. La fuente de nuestros datos es el Oil Bulletin de la Comisión Europea (agradecemos a Penny la referencia durante una conversación en twitter).

Como se observa en el gráfico 1, los precios de estos carburantes se han incrementado muy notablemente en varios países europeos durante los últimos 12 meses. El incremento medio en la zona euro es del 12,1% para la gasolina Euro-Super 95 y el 4,2% para el Diesel. Nótese, sin embargo, que en España el precio de la gasolina Euro-Super 95 sólo aumentó un 3,9% (lejos del 22% en Alemania y el 12,1% de media de la zona Euro), mientras que el precio del gasóleo Diesel muestra una reducción del 1,1% frente al aumento generalizado en otros países. Una primera conclusión, así pues, es que no se pueden justificar los moderados aumentos en el precio de los carburantes en España durante los últimos meses aduciendo a factores internacionales, dado que los precios “internacionales” parecen haber aumentado significativamente más que en España.


El gráfico 2 muestra que para entender el menor crecimiento de los precios de los carburantes en España en relación a sus vecinos europeos uno debe centrarse en la evolución de los precios en las últimas siete semanas. En particular, si miramos el crecimiento en estos precios entre finales de noviembre de 2011 y mediados de octubre de este año, las diferencias del primer gráfico desaparecen: las tasas de crecimiento son muy parecidas en todos los países, incluida España. De hecho, las tasas de crecimiento en España son casi idénticas a las de la media de la zona Euro. Cabe señalar que este segundo gráfico no es nada sorprendente. Los carburantes son bienes homogéneos y por tanto uno esperaría que los cambios en los precios de los mismos estuviesen fuertemente correlacionados entre países, especialmente en el caso de los precios antes de impuestos.


Como nuestros lectores habrán deducido, la única manera de reconciliar nuestro primer y segundo gráfico es con una caída espectacular en el precio de los carburantes en España en las últimas siete semanas, y lo que es más importante, con una caída muy desproporcionada en España en relación a otros países. Esto es precisamente lo que observamos en el tercer gráfico. Mientras el precio de la gasolina Euro-Super 95 bajó como media un 6,5% en la zona euro, la caída en España fue más del doble de esta media y alcanzó el 13,5%. En el caso de la gasolina Diesel, su precio disminuyó un 8,1% en España frente al 3,7% de media en la zona euro.


En resumen, el reciente retroceso en el IPC de noviembre parece explicarse en gran parte por una espectacular disminución en el precio de los carburantes en España. A pesar de que los precios de los carburantes en otros países también han disminuido en las últimas semanas, la caída en España es notablemente mayor. Dado que se trata de bienes esencialmente homogéneos, los datos parecen sugerir que las petroleras han reducido sus márgenes mucho más en España que en otros países europeos. Los datos sugieren que este ajuste desproporcionado parece haberse producido en gran medida en las últimas semanas ya que los precios en España evolucionaron de manera similar a los de otros países hasta mediados de octubre.

Es imposible saber exactamente a qué se deben estos ajustes de márgenes de las petroleras españolas, pero parece claro que si dichas reducciones les han sido impuestas, uno esperaría que los precios de los carburantes en España repuntasen hacia la media europea en cuanto dichas presiones desaparezcan. Tal hipótesis acarrearía incrementos notables en el IPC en los próximos meses y, como consecuencia, reducciones aún más severas en el poder adquisitivo de los pensionistas y de sus dependientes.

Por último, si nuestras sospechas son correctas y la bajada de márgenes ha sido temporal e impuesta por las presiones, recomendamos que la próxima vez se use la vía habitual en los países desarrollados: que el Organismo Regulador competente en la materia intervenga para garantizar la competencia sectorial y sancione los comportamientos colusorios y las prácticas anticompetitivas. Precisamente, en estos momentos, como bien apuntó Gerard Llobet en este post, se esta tramitando la Ley de Creación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Esperemos que esta reforma llegue buen puerto y que de ahora en adelante no sea necesario que ningún ministro  “imponga la competencia”.
Actualización (09:50): Los datos de esta última semana han sido publicados y confirman nuestras sospechas. Los precios de los carburantes en España han aumentado notablemente en los días posteriores al anuncio del gobierno. Y no parece que ello se deba a alzas en los precios internacionales, ya que como se observa en el siguiente gráfico, los precios de estos mismos carburantes han disminuido (en algunos casos muy significativamente) en el resto de países europeos estudiados.


Pol Antràs y J. Ignacio Conde-Ruiz 
NeG (Nada es Gratis)