martes, 19 de noviembre de 2013

Blanqueo de capitales y paraísos fiscales

Las grandes transacciones financieras ilegales, el desarrollo con baja regulación de la banca off-shore, los altos volúmenes de dinero proveniente del tráfico de drogas, ventas ilegales de armas y el desarrollo de los paraísos fiscales han creado un panorama de tensión en las finanzas internacionales fruto de las amenazas que esto implica para los mercados financieros, como resultado de esta sumatoria de adversidades que son la expresión del blanqueo de capitales que predomina en el mundo.

El blanqueo de capitales, o lavado de dinero, se corresponde con toda actividad ilegal cuyos objetivos es ocultar el origen de la generación de riquezas injustificable para lograr que estas pasen al circuito económico de manera legal. En tal sentido el canal primario de conversión son las instituciones financieras por ser estas las que gozan de la confianza de ser depositario del efectivo del público y que permanentemente entra a la economía para financiar las actividades productivas y que administran el sistema de pagos.

El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha profundizado investigar acerca del patrón de actuar de los blanqueadores de dinero en el mundo, llegando a la conclusión de que la mafia financiera internacional no descansa en su intención de penetrar el dinero ilegal a través de las entidades bancarias como mecanismo idóneo de hacer del dinero ilegal en legal para que forme parte de la economía real. En tal sentido ha identificado tres fases de la penetración del dinero sucio en los bancos.

La primera fase se logra mediante la colocación del dinero ilegal en el sistema financiero en fracciones pequeñas utilizando diferentes tipos de cuentas, sin levantar ninguna sospecha de los ejecutivos bancarios ni del organismo supervisor. Por igual se hacen adquisiciones de cheques o money orders, pagos y compras a través de Internet, una vez penetrado el dinero blanqueado en el sistema financiero, se pasa a la segunda fase que es hacer transferencias de una cuenta a otra a los diferentes bancos del mundo, así como realizar múltiples compras, transacciones comerciales ficticias y ventas de diferentes productos de inversión cuyo epicentro de operación se encuentran en los denominados paraísos fiscales que normalmente están situados en las islas del Caribe y en Chipre.

La última y tercera fase del blanqueo de capitales GAFI la identifica como la fase de la integración, y es cuando el dinero ilegal regresa a su propietario pero pasando por la economía real que le da un carácter de legal ya que se utilizan para impulsar negocios constituidos bajo las modalidades establecidas por la Ley de cada país. En tal sentido este dinero blanqueado impacta en el sector inmobiliario con las compras de casas y apartamentos lujosos, el negocio de obras de arte, relojes de lujos, negocios de vehículos, obras benéficas y con todo esto penetran a las estructuras de los partidos políticos y el gobierno hasta incidir en las decisiones internas de estos en las candidaturas a las diferentes posiciones electivas. 

Para que se tenga una idea de lo que representa el blanqueo de capitales solo hay que tomar en cuenta que al inicio del 2003, se estimaba que en el mundo el monto de banqueo de capitales oscilaba entre la fría suma de US$300 mil a US$500 mil millones, sin embargo, para el primer semestre del 2013 se blanquea la respetable suma de US$1100 millones. Para el FMI el dinero sucio en el mundo representa entre un 3.5% y un 5.4% del PIB lo que para el Banco Mundial esto significa que entre 2,17 billones y 3,61 billones de dólares están siendo blanqueados y penetrados a la economía real.

Se reconoce la lucha titánica que ha llevado a cabo USA para enfrentar el blanqueo de capitales dentro y fuera de su territorio, sin embargo, el congreso norteamericano ha admitido que los bancos europeos y de ese país blanquean anual la temible suma que oscila entre US$500 mil millones y un billón de dólares y que ambas zonas se reparten en un 50% los depósitos que reciben del blanqueo y que forman parte del circuito financiero de ambos. 

El blanqueo de dinero en la práctica está avalado por las grandes entidades bancarias ya que estas han desarrollado dos vías de acceso al lavado de dinero; por un lado está la denominada banca privada que gestiona fondo de inversión con alta confidencialidad con tasas de rendimiento de hasta un 25%, en tanto, que por el otro lado está la banca de corresponsalía en el cual un banco de un país gestiona servicios y negocios financieros con un banco de otro país sin que intervenga un espacio físico y con grandes beneficios. Desde las islas del Caribe se transfieren grandes volúmenes de dinero blanqueado al mundo cuyo soporte  son los paraísos fiscales.

Daris Javier Cuevas, economista 
Listín Diario